El proceso se apoya en la premisa de que el cambio no se consolida solo por comprensión, sino por acción vivida y registrada.
Las prácticas no operan a nivel simbólico ni metafórico.
Cada acción realizada introduce una variación concreta en el sistema de respuesta de la persona.
El resultado se instala en la medida en que la acción sucede y queda registrada.
Este proceso es una aplicación intensiva y focalizada del método HAGO®, pensada para momentos en los que es necesario producir cambios reales en un período acotado.