Hay tantos lugares y experiencias posibles. Algunas te permiten bajar a lo más profundo y oscuro, y al mismo tiempo esencial.
Integro el equipo de Clowns del Dr. Hunter “Patch” Adams (el real, no Robin Williams) Este sigue vivo y activo con una pata de palo incluida.
El juego y la fantasía son son herramientas de transformación comprobadas. Son una forma de entrar al inconsciente a través de lo lúdico para encontrar verdades que el lenguaje formal no alcanza a tocar.
Me metí en contextos clínicos y sociales donde la vida duele y enseña: el Hospital Garrahan, el Muñiz con el más cojonudo y amoroso infectólogo del mundo, el Dr. Roberto Hirsh (Salita 29 niños con VIH) y centros de salud mental.
Ya sea junto a Juan Carr, la Fundación SÍ acompañando personas en situación de calle, niños en el hospital, o adultos mayores en el Hogar San Martín, habiendo nacido en piso de tierra, viví el dolor y la resiliencia.
Comprobé que en la sonrisa de esos niños y en los ojos de un abuelo se puede conocer la maravilla.
Y que DANDO, SE ES FELIZ.